martes, 16 de agosto de 2011

Necrofilia.

  Unas mejillas flácidas, caídas, desgastadas, cubren un cráneo frágil, de forma casi perfecta. Labios apergaminados. Ojos azules, se han descolorido con el paso de los años, adoptando tonos grisáceos. Aún así, conserva esa mirada que le caracteriza, profunda, infinita quizás. Sus dedos son igual de alargados y esqueléticos que siempre, pero sus finos brazos, al igual que sus piernas, empiezan a teñirse con moratones y ematomas. Su cabello sigue siendo negro y largo, pero carece de brillo, al igual que el resto de su cuerpo. 
  Pero es hermosa. Incluso más que en vida. 


 

domingo, 14 de agosto de 2011

Posible.

 Tengo trece años. De ahí, podrías sacar todas las conclusiones que quieras. Podrás pensar que soy inmadura, estúpida y que no sé de lo que hablo. Quizás no te equivoques demasiado. Es posible que no sepa lo que digo, que escriba sin pensar todo lo que sale de mi mente.

Soy ateo y punto.

 Me tomó mucho tiempo decirlo. He sido ateo por años y años, pero de alguna manera, sentía que era intelectualmente poco respetable decir que uno era ateo porque asumia un conocimiento que no tenía. De alguna manera, era mejor decir que uno era humanista o agnóstico. Finalmente, decidí que soy una criatura de emoción además de razón. Emocionalmente soy ateo. No tengo evidencia para probar que dios no existe, pero sospecho tanto que no existe, que no quiero perder el tiempo.
                                                              -Isaac Asimov...