viernes, 29 de junio de 2012

Réquiem.

 Retirado en la paz de estos desiertos, con pocos; pero doctos libros juntos, vivo en conversación con los difuntos y escucho con mis ojos a los muertos.
 -Francisco Quevedo.

 La naturaleza es como un niño que juega con nuestras vidas. Cuando se cansa de sus juguetes rotos, los abandona y los sustituye por otros. Es nuestra responsabilidad recoger las piezas y reconstruirlas.
 -Carlos Ruiz Zafón.

jueves, 28 de junio de 2012

Humo y espejos.

 Eres un fraude y lo sabes. Pero es demasiado bueno, como para tirarlo todo por la borda, cualquiera haría lo mismo. Tienes que ir, y ten  cuidado de no mostrarlo. A veces incluso te engañas a ti misma. Es como magia, pero siempre ha sido un juego de humo y espejos, cualquiera haría lo mismo. Así que ahora que has llegado, es normal que te preguntes qué es lo que has hecho para llegar hasta allí. ¿Y tienes que hacer lo mismo? ¿Eso es demasiado fácil? Solo estás intentando complacerlos. Van a ver ahora, estás desesperada por cumplir, por dar cualquier cosa; una sensación de tranquilidad al mirarte en el espejo. De todos los altibajos, formas un espectáculo. De todos los altibajos, nunca estás realmente segura de lo que haces. ¿Al menos lo quieres saber? Tú haces un espectáculo.
 Madre, ¿Estás mirando? ¿Estás mirando?
Eres un fraude y lo sabes. Cada noche y día subes al escenario. Y entretienes, estás dando placer. Y eso es admirable, te dices. Y con mucho gusto, te vendes a los demás. De todos los altibajos, formas un espectáculo. De todos los altibajos, nunca estás realmente segura de lo que haces. ¿Al menos lo quieres saber? Sí, conviértelo en un espectáculo.

- Gotye (Smoke and Mirrors.)

sábado, 2 de junio de 2012

Y mira sin saber a dónde. Y llora sin saber por qué.

 Duerme bajo la luz que emiten las hojas de un sauce rojo. Sus lágrimas lloran más lágrimas, y a cada suspiro ella muere un poco más. La agonía es dolorosa, pero menos que el sonido de su corazón llorar. Y sangra y se ahoga en un charco.Quizá el castigo sea demasiado para nuestra alma. Maldita piedad que ya no existe. ¿Debemos sufrir o escondernos? Quién sabe.