Quise saber
por qué
se te van los años por la boca
cuando me hablas,
rayos de tiempo
cuando me miras.
Pero no pregunto.
Estando tan enamorados
y no aprendes
a admitir tus mentiras
de decir que me amas
sin tapujos,
ni miedos
besándome desde tan lejos
haciendo
como quien entiende.
Y yo,
y yo.
Quién soy.
Para hablarte de amor
si he pedido explicaciones
tantas veces
para después
querer creer
la respuesta del viento.
No vamos a hablar de engaños
que no quieren ser engaños
cuando pronuncias un
yo siempre soñé quererte
y enseguida me sueltas la mano
sin dolor
sin saber del dolor
que en las entrañas,
me duele.
Podemos hablar de sentimientos bélicos
que se derraman como sangre
que duelen igual,
que saben igual,
que son lo mismo.
Vivo para crear belleza y drama,
vivo para intentar creerte
en espera de saber que no,
que no me amas
que no me vas a amar
y se te rayen por fin
los ojos de tiempo.
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