Días difíciles.
A veces lo recuerdo. ¿Realmente prefiero olvidarlo? Evasión como primera norma. Esconderse es de cobardes. ¿Y qué soy? Pertenezco a mi miedo. Nada está bien cuando todo está bien. Tinta impresa en los bolsillos. Deja de significar. Me viene a la mente. Que ustedes serán plástico. Aunque yo sea cristal. Transparente. Frágil. Sabes que lo que ves es lo que hay. Dentro de mí. No hay más telón que el que creó tu mente. No. A veces colisiono. No es el suelo el que se rompe a mis pies. Lo prefiero así. Huir. Entre una lluvia de pentagramas vacíos. Porque el silencio es la segunda norma. Si quieres volver atrás. Te preguntas. Quién puede anhelar el ver correr las agujas en sentido inverso. Respondería si encontrara palabras. Es que la galaxia se hace eterna cuando trato de encontrarme. Aunque se haga ínfima cuando alguien me busque. Y no me deje ver el reflejo de mi propio ser. Eso es impotencia. No creo en seres superiores, creo en seres diferentes. Nadie extraña algo que nunca existió. Cada vez lo entienden menos. Cada vez lo entiendo menos. Cada vez busco entenderlo menos.
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