Cuando anochece, los elefantes azules caminan pesados sobre la línea del horizonte. Provocando el giro y la traslación pausada y constante del planeta. Hasta escuchar el grito ardiente de alguien que no sabe donde está. Entonces se hunden en la tierra, la hacen sangrar. Entonces el mundo llora y recuerda. Que en su defecto, no es más que una gran máquina de vacíos. Elefante despierta de sus delirios cuando tu agua se derrama en él. No puede soñar así y te busca. Los kilómetros que hagan falta para calmar tu dolor. Voces anónimas que le atormentan. Extraños con la misma sangre. Comparten espacio en un ínfimo universo. En el cual existes entre muchos otros. En el que los corazones arden, palidecen y se secan. Pero todos somos culpables; la inocencia es un mundo aparte. Este miedo es creación nuestra. Pronto va a estallar. Si no eres mi elefante por una noche. 'Crees que no vas a poder resistir, en un mundo en el que vivir es más importante que entender.' Estás asustado. Porque nadie te ama.
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