De interferencias despierto, tres mentiras me desean buenos días desde alguna antena, reloj me vigila por debajo de mi manga izquierda, comienzo a correr. Quién dijo nada de dirección, el agua no piensa en caer y yo pienso en jaulas. Café frío para fríos hombres, dedicar segundos a segundos inmerecidos. Ese rostro no es mi rostro, no soy un espejo; corbatas no me representan pero sigamos actuando. Creyendo en la dependencia hacia el don gran caballero para sobremorir mientras periódicos vuelan. Sabes tanto, pero tu religión se basa en un sistema de organización piramidal de dos vértices y que ese Dios tuyo bendiga la coherencia. Mientras nado a favor de la corriente, estas ojeras sí me representan o mis ganas de terminar como si no fuera perpetuo, idealizando futuros imposibles afluentes. Firmando papeles impresos de sinsentidos que ni en prosa ni en verso y qué clase de sinsentidos son esos que no son poesía. Todo el peso a mi espalda, regresar de su mano como si hubiera opción, zapatos sin espacio para los dedos y un nudo que sigue aprisionando este cuello inerte. Cansancio y. Y ya.
-Serás mi llave, abro esa puerta y podrían hacernos estallar con un golpe, si tu quieres. Podrían llorarnos, para disolvernos al tocar el suelo. Mis pupilas lunares, espaciales en tu órbita por un segundo tu piel bajo mi piel. Intentar escribir en ti es en vano, intentar definir en ti es en vano. En la huida tropecé con el calendario, caí en tu abismo. Frente al espejo, la ventana me explicó tu infelicidad constante; tu infidelidad momentánea, la ventisca que circula el laberinto que tienes sobre el cuello. Tu drama en mi drama, podrás secar la red con mis lágrimas si reclamo el rescate. Las cicatrices de tu espalda me preguntaron dónde se encontraba mi eje gravitacional, ayer le pedí que me bailara, pero estas ojeras me vencieron, tengo sed de ti. Déjame gritarte por dentro, me encanta cuando me salvas.-
Me alegro de que finalmente no borraras tu blog :D
ResponderEliminarEs genial...