viernes, 22 de febrero de 2013
Qué pasa.
Lo inconfesable. Mejor buscar, morir, -nos. En el camino fácil. Continuo intermitente, sábado noche la conexión se interrumpe. Pero ya es tarde. Sigo sin ser, siendo nada. Nada soy yo, y es cordura, nada es eterno. Es lo único que siempre queda. Fiel a los que no están ciegos. Es más tristeza que otra cosa. Y tú, ¿Sabes lo que eres? En la nada, misterio y exactitud. Frío. Bajo la piel, por encima de las nubes. Cogemos un tren que no va a ninguna parte. Le llaman suicidio. Lógico, igual es de frío. No cortas el ciclo, es constante. Ríos que no van al mar; eternos que en segundos mueren. Llegando a la estación trece, es rezo que me salves. Es grito mudo. Firmada la sentencia, resignación no aparece. Nos deja a solas, aceptando sin aceptar la condena. Pactando con san Gre...gorio, hijo de nadie. Y trenes son ríos, y yo soy la nada y tú eres certeza. Necesito un final. El mar está en llamas.
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